Dos Años Sin Fumar

Realmente me cuesta creer que ya son Dos Años Sin Fumar. Para mí fue tan sencillo dejarlo que

me parece mentira.

Dos Años Sin Fumar

Dos Años sin Fumar.

 

Yo me acuerdo que para mí pensar en dejarlo me estresaba tanto que fumaba más. Pero, aun así, que cantidad enormes de intentos hice.

Creo que lo más difícil fueron los 5 primeros días, luego todo fue tan fácil que, aun hoy, me pregunto por qué no lo hice antes. Fácil:

  • no había encontrado el método perfecto para mí.
  • ya estaba realmente cansada de ser la chica mala.
  • de perder oportunidades porque era prohibido fumar.
  • de oler a cenicero a pesar de tener perfumes deliciosos.
  • los dientes amarillos y el aliento a cigarrillo.
  • No integrarme a las reuniones porque, o estaba pensando “como hago para fumar” o estaba a fuera de la casa, restaurante, fiesta, reunión, etc. fumando.

Ser fumador en estos tiempos es verdaderamente difícil. Y lo cierto es que me encanta ir contra la corriente, pero fumar, se volvió algo imposible y realmente es que me encanta haberlo dejado.

Estos Dos Años Sin Fumar han sido muy buenos. Aun soy fumadora, pero una fumadora que no fuma. ¿Por qué? Porque un no fumador nunca piensa en cigarrillos, el solo piensa en el cigarrillo cuando lo ve. Un fumador piensa en cigarrillos todo el día.

Cuando dejas de fumar, los primeros 5 días sientes la falta de la nicotina, pero luego es cuestión de costumbre. Asocias cosas de tu rutina con fumar un cigarrillo, eso es solo comportamiento ahí no hay nada físico, todo está en tu mente.

En estos Dos Años Sin Fumar he tenido pruebas que quizás en las que, si fumara, me habría fumado la caja, pero me di cuenta que fumar no me reconfortaría, solo me pondría peor. El cigarrillo te causa un estrés increíble así que además del estrés normal de la vida ese “cilindro nicotínico” te quita la paz.

Estoy muy feliz de ser una fumadora que no fuma. Cada día que pasa el fumar se hace más inexistente en mi vida. De hecho, hay días que ya no pienso en él, estoy cada vez más cerca de ser una no-fumadora.

Como recompensa ahora disfruto de:

  • Ser una mujer perfumada.
  • Mis dientes están más blancos.
  • Mi piel está muy tersa.
  • Soy mucho más activa.
  • Mejor humor.
  • Disfruto las reuniones en su totalidad.
  • La comida me sabe mejor.
  • Y no he engordado.

Estoy dispuesta a ayudar al que lo necesite, basta que me escriba y de seguro le puedo apoyar en lo que pueda.

Felicidades para MI

 

 

Ruth Rojas

Déjame tu Parecer